
Los focos halógenos empotrables permiten crear diversos ambientes, proporcionando iluminación puntual para elementos como cuadros y objetos de decoración; iluminación focalizada, por ejemplo, para una zona de lectura; iluminación ambiente para una zona concreta de una sala... Por ello, en los últimos años, han sido instalados con frecuencia en las viviendas nuevas, especialmente en salones, cuartos de baño, entradas y pasillos.
Sustituir los focos halógenos por focos LEDs tiene bastante sentido desde la perspectiva del ahorro y la eficiencia energética, ya que el consumo de los primeros es mucho más elevado que el de los últimos. Lo más común es que las lámparas halógenas tengan una potencia entre 20w y 90 w. Además, la mayoría de las que se instalan en los focos empotrables funcionan a 12 voltios y, en consecuencia, llevan un transformador (220-240 V/12 V) que aporta un consumo añadido.
En el mercado hay ya lámparas LED equivalentes a las halógenas (lámparas LED dicroicas) que podemos utilizar como alternativa. Las equivalencias de consumo entre lámparas halógenas y dicroicas LED son, aproximadamente, las siguientes:
Halógena 20 w - 3 w de LEDs
Halógena 35 w - 5 w de LEDs
Halógena 50 w - 7 w de LEDs
Para sustituirlas, ya sea poco a poco, a medida que las halógenas se van fundiendo, o todas de una vez, deberemos que tener en cuenta algunas cuestiones prácticas:
1. El casquillo de conexión: hay varios modelos y debemos asegurarnos de que nuestras nuevas lámparas tengan el mismo para no complicarnos la vida.
2. La tensión: si nuestros halógenos funcionan a 12 v. tenemos dos opciones: quitar los transformadores y comprar lámparas de 230 v o mantener el transformador y comprar lámparas LEDs de 12 v (que también las hay).
3. La temperatura de color: igual que ocurre con otros tipos de lámparas, entre las LEDs podemos elegir lámparas que proporcionen una luz más fría (blanquecina) o más cálida (amarillenta). Yo, personalmente, prefiero las últimas…
4. El ángulo de apertura: el haz de luz que proporciona nuestro halógeno puede ser más concentrado (proporciona luz más intensa en un área menor) o más extendido (proporciona luz menos intensa a una mayor superficie). Si queremos conservar un efecto similar con las nuevas lámparas, tenemos que elegir LEDs con un ángulo de apertura similar. El ángulo de apertura se expresa en grados (hay, por ejemplo, lámparas de 24°, de 36°, de 60°…).
5. El precio: las lámparas LED para sustituir halógenas (12v) cuestan unos 5-6 euros, un precio bastante cercano al que tienen las halógenas.
¿Sale rentable el cambio? Según cálculos realizados en el blog especializado en cuestiones de energía Nergiza, por cada lámpara halógena de 50W sustituida, dejamos de consumir unos 43W. Estimando un uso medio de tres horas diarias, serían 46 kWh anuales, lo que supone un ahorro de cerca de 9€ al año por cada dicroica LED que instale. Dado que las lámparas LED pueden costar en torno a 6 € y que tienen una larga duración, las cuentas parecen claramente favorables…
Fuente:
hogares-verdes.blogspot.com.es